En los últimos días, Nike ha confirmado que está investigando un posible incidente de ciberseguridad tras las afirmaciones de un grupo de ciberdelincuentes que asegura haber obtenido información interna de la compañía. Aunque no se ha confirmado una brecha de seguridad ni la exposición de datos personales, el caso vuelve a poner el foco en los riesgos asociados a la seguridad informática empresarial y a los ataques basados en extorsión mediante robo de información.

Este artículo analiza qué se sabe hasta ahora, qué riesgos implica este tipo de ataques y por qué situaciones como esta deben ser tenidas en cuenta por cualquier organización, independientemente de su sector.

¿Qué se sabe del posible ciberataque a Nike?

Según la información publicada recientemente por distintos medios y confirmada por la propia compañía, Nike está evaluando activamente un posible incidente de seguridad tras una reivindicación realizada en un portal de filtraciones de la dark web.

Los puntos confirmados hasta el momento son:

  • Un grupo de ciberdelincuentes ha afirmado haber accedido a información interna de la empresa.
  • Nike ha reconocido públicamente que está investigando la situación.
  • La compañía ha indicado que se toma muy en serio la privacidad del consumidor y la seguridad de los datos.
  • No se ha confirmado que datos personales de clientes o empleados hayan sido comprometidos.
  • No se han publicado muestras verificables que permitan validar de forma independiente el volumen o la naturaleza de los datos supuestamente obtenidos.

Es importante subrayar que, a día de hoy, no se ha confirmado oficialmente la existencia de una brecha de seguridad ni el alcance real del supuesto acceso no autorizado.

El papel del grupo World Leaks y el modelo de extorsión por datos

El grupo que se atribuye el incidente, World Leaks, es conocido por operar bajo un modelo de extorsión mediante exfiltración de datos, una variante del ataque informático que no necesariamente implica el cifrado de sistemas, como ocurre en el ransomware tradicional.

Este tipo de ataques suelen seguir un patrón común:

  1. Acceso inicial a sistemas corporativos.
  2. Exfiltración de información interna.
  3. Amenaza de publicación de los datos si no se cumplen determinadas exigencias.
  4. Uso de portales de filtraciones para ejercer presión reputacional.

En este caso concreto, el grupo afirma haber obtenido documentación relacionada con operaciones internas, como procesos de diseño, manufactura o materiales de formación. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido verificadas por terceros independientes.

Por qué las grandes corporaciones son un objetivo prioritario

Empresas globales como Nike resultan especialmente atractivas para este tipo de ataques por varios motivos:

  • Gestionan grandes volúmenes de información sensible y estratégica.
  • Operan cadenas de suministro complejas y distribuidas.
  • Disponen de múltiples proveedores y terceros con acceso a sistemas.
  • Un incidente puede generar impacto reputacional, operativo y legal, incluso aunque no haya filtración de datos personales.

Este tipo de situaciones refuerzan una realidad conocida en ciberseguridad: el riesgo no se limita a la interrupción del servicio, sino también a la posible exposición de información interna crítica para el negocio.

Cómo se producen este tipo de ataques sin cifrado de sistemas

Aunque cada incidente es diferente, los ataques basados en exfiltración de datos suelen producirse por una combinación de factores habituales:

  • Credenciales comprometidas o reutilizadas.
  • Accesos excesivos o mal gestionados.
  • Falta de segmentación de redes internas.
  • Insuficiente monitorización de accesos y movimientos laterales.
  • Controles limitados sobre proveedores o entornos híbridos.

En muchos casos, el acceso inicial pasa desapercibido durante semanas o meses, hasta que el atacante decide hacer pública su reivindicación.

Lecciones clave para empresas de cualquier sector

Independientemente de cómo evolucione la investigación, este caso deja aprendizajes claros para organizaciones de todos los tamaños:

  • No todo incidente visible implica una brecha confirmada, pero toda investigación debe tomarse con máxima seriedad.
  • La exfiltración de datos internos puede ser tan dañina como una brecha de datos personales.
  • La detección temprana es clave para reducir impacto y margen de extorsión.
  • La gestión de accesos y la visibilidad sobre la actividad interna siguen siendo puntos críticos.
  • Contar con un plan de respuesta a incidentes permite actuar con rapidez y coherencia cuando surgen este tipo de escenarios.

La ciberseguridad como prioridad estratégica de negocio

Casos como el de Nike demuestran que la ciberseguridad ya no es solo una cuestión técnica. Es una decisión estratégica que afecta a la continuidad, la reputación y la confianza en la organización.

Incluso cuando un incidente no está confirmado, la capacidad de investigar, comunicar con transparencia y reforzar controles marca la diferencia entre una gestión responsable del riesgo y una crisis mal contenida.

Apolo Cybersecurity: análisis, prevención y respuesta ante incidentes

En Apolo Cybersecurity ayudamos a las organizaciones a anticiparse, detectar y responder ante este tipo de amenazas mediante servicios como auditorías de seguridad, análisis de vulnerabilidades, SOC 24/7 y acompañamiento estratégico en la gestión de incidentes.

Si quieres evaluar el nivel real de exposición de tu empresa y reforzar tu postura de seguridad antes de que ocurra un incidente, podemos ayudarte.

Prev Post
Next Post

¿Tienes dudas? ¡Estamos encantados de ayudarte!