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CrowdStrike ha confirmado que un empleado compartió imágenes de su escritorio con un grupo de ciberdelincuentes, que las utilizaron para alegar falsamente una brecha. Aunque los sistemas de la compañía no fueron vulnerados, este incidente subraya la amenaza que representan los insiders y la necesidad de reforzar la gestión de accesos y la supervisión interna.
Un empleado o colaborador con acceso al entorno interno de CrowdStrike compartió imágenes de su escritorio con delincuentes cibernéticos, incluyendo paneles de control internos y enlaces a la consola de acceso (SSO) de la empresa. Posteriormente, el grupo de ciberdelincuentes autodenominado Scattered Lapsus$ Hunters publicó estas capturas en un canal público, alegando falsamente que habían comprometido los sistemas de CrowdStrike a través de una vulnerabilidad en un proveedor externo.
CrowdStrike reaccionó de forma inmediata: revocó el acceso del trabajador, calificó el incidente como una amenaza interna y aseguró que sus sistemas no habían sido vulnerados y que los datos de sus clientes permanecían seguros. Además, la empresa ha puesto el caso en manos de las autoridades competentes para su investigación.
Aunque no hubo un ataque técnico ni explotación de vulnerabilidad, el incidente demuestra que:
Este incidente subraya que las amenazas internas pueden ser tan peligrosas como los ataques externos. El acceso legítimo a sistemas críticos permite a un empleado malintencionado o descuidado comprometer información sensible sin necesidad de vulnerar la infraestructura.
Para mitigar este riesgo, las empresas deben implementar políticas de gestión de accesos privilegiados, segmentar y monitorizar los permisos de los usuarios y establecer programas de concienciación y formación continua en ciberseguridad. Además, contar con protocolos claros de auditoría y respuesta a incidentes internos permite detectar comportamientos sospechosos antes de que escalen, protegiendo tanto los sistemas como la reputación de la organización.
La combinación de controles técnicos, vigilancia activa y cultura de seguridad interna es clave para proteger los sistemas y mantener la confianza de clientes y socios estratégicos.
El caso de CrowdStrike refuerza una lección clave: la seguridad no depende solo de sistemas o firewalls, sino de las personas con acceso a ellos. Por eso:
No esperes a que un tercero o un insider ponga en riesgo tu reputación. En Apolo Cybersecurity te ayudamos a auditar accesos internos, implementar monitoreo continuo y formar a tus equipos para anticipar riesgos. La verdadera seguridad empieza por dentro — asegúrate de tenerla.
