
El Departamento de Seguridad Nacional (DSN) ha publicado esta semana el Informe Anual de Seguridad Nacional 2025, aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional. El documento, elaborado desde el Gabinete de la Presidencia del Gobierno, ofrece el diagnóstico oficial más completo y actualizado sobre las amenazas que enfrenta España. La conclusión que sobresale en todas las secciones es la misma: el mundo ha pasado de operar según reglas compartidas a funcionar según lógicas de poder, y en ese nuevo escenario, España — con su posición estratégica en la OTAN, la UE y el Mediterráneo — es un objetivo deliberado y permanente. Los ciberataques encabezan la lista de amenazas junto a las operaciones híbridas, el espionaje exterior y las campañas de desinformación.
El informe del DSN, publicado hoy y recogido por Infodefensa, El Español y Escudo Digital, identifica la vulnerabilidad del ciberespacio como una de las principales amenazas estratégicas para España. Los datos que acompañan al diagnóstico oficial son contundentes:
El informe señala además que España se sitúa entre los países europeos más activamente apuntados por actores estatales y no estatales que utilizan el ciberespacio como herramienta de presión, desestabilización y recolección de inteligencia. La amenaza no es solo técnica: es estratégica.
El DSN identifica una serie de factores estructurales que convierten a España en un blanco de alta prioridad para múltiples tipos de actores:
El Informe de Seguridad Nacional 2025 ofrece por primera vez un cuadro completo de los actores que amenazan a España en el ciberespacio y más allá:
Rusia: alta intensidad operativa híbrida
Los servicios de inteligencia rusos — en particular el GRU y el SVR — registraron en 2025 lo que el DSN califica de “alta intensa actividad operativa” en Europa. El CNI detectó 108 actuaciones de servicios de inteligencia extranjeros durante el año. Las operaciones documentadas incluyen sabotajes en almacenes logísticos vinculados al apoyo a Ucrania e infraestructuras críticas, ciberataques dirigidos a redes de comunicación y energía, sobrevuelo de drones en instalaciones militares y fronterizas, y campañas de desinformación e intentos de injerencia electoral. El informe subraya que el leve descenso en el número de actuaciones detectadas respecto al año anterior no implica menor actividad: simplemente refleja la evolución hacia métodos más opacos, en la denominada “zona gris”, que dificulta su detección y atribución.
China: espionaje estratégico y vigilancia de la diáspora
China mantiene su interés en la UE y la OTAN, centrándose en la obtención de información sobre decisiones políticas y en la vigilancia de la diáspora china y colectivos disidentes en Europa. El informe docúmenta la expansión de los grupos de ciberataque chinos más allá de Asia, con incidentes documentados en infraestructura de telecomunicaciones y ministerios europeos.
Cibercrimen organizado: industrialización del ransomware
Al margen de los actores estatales, el cibercrimen organizado registró en España un incremento del 116% en ataques de ransomware en 2025, según el Informe Anual de Ransomware de Zscaler, situando al país en el top 15 mundial. Grupos como Qilin — ya responsable de ataques a Ahorramas, Asefa y la Ciudad Autónoma de Melilla en 2026 — y LockBit o sus sucesores continúan operando bajo el modelo RaaS (Ransomware como Servicio) con afiliados que atacan indiscriminadamente empresas españolas de todos los tamaños.
El Informe de Seguridad Nacional 2025 no es sólo un documento de geopolítica. Es un mapa de riesgo operativo para cualquier empresa española. Las lecciones accionables son directas:
El Informe Anual de Seguridad Nacional 2025 cierra cualquier debate sobre si la ciberseguridad es un problema técnico o un problema estratégico. Es las dos cosas — y el Gobierno español lo dice explícitamente al más alto nivel. Para las organizaciones españolas, la pregunta ya no es si serán objetivo, sino cuándo y con qué nivel de preparación responderán.
Los datos del informe apuntan en una sola dirección: las empresas y administraciones que hayan invertido en visibilidad, detección temprana y planes de respuesta probados son las que sobreviven a los incidentes. Las que esperaban a que la amenaza se concretara antes de actuar, son las que protagonizan los titulares.
En Apolo Cybersecurity trabajamos exactamente en el ámbito que el Informe de Seguridad Nacional 2025 identifica como prioritario: la protección de organizaciones españolas frente a ciberataques, ransomware, espionaje y operaciones híbridas. Ayudamos a empresas de todos los sectores a evaluar su postura real de seguridad, implantar controles contra las amenazas más prevalentes en el contexto español, alinearse con NIS2 y construir planes de respuesta a incidentes que funcionen cuando más importa.
Si el diagnóstico del Gobierno es que las infraestructuras críticas españolas están en el punto de mira, la pregunta para cualquier directivo es directa: ¿en qué punto de preparación está tu organización?
