Harvard University ha reconocido una nueva brecha de datos que afecta a su oficina de Alumni Affairs and Development, tras un ataque de vishing —phishing vía llamadas telefónicas— que permitió a una parte no autorizada acceder a sistemas internos. Este incidente pone de manifiesto cómo incluso instituciones académicas de élite no están exentas de los riesgos de la ingeniería social, y subraya la urgencia de reforzar controles internos y la ciberseguridad en el entorno educativo.

¿Qué ha sucedido?

El ataque fue detectado el 18 de noviembre de 2025, cuando Harvard identificó acceso irregular a los sistemas de su oficina de Alumni Affairs and Development. Inmediatamente se revocó el acceso del intruso, se bloquearon los sistemas comprometidos y se activaron protocolos de respuesta con expertos externos y autoridades competentes.

Según la universidad, el origen de la brecha no fue un fallo técnico, sino una maniobra de “vishing” —es decir, una llamada fraudulenta destinada a engañar al personal para obtener credenciales o autorización de acceso.

Qué tipo de información habría sido comprometida

Aunque por ahora no se ha divulgado con exactitud la totalidad de los datos afectados, Harvard ha confirmado que los sistemas vulnerados almacenaban:

  • Direcciones de correo electrónico.
  • Números de teléfono.
  • Direcciones personales o profesionales (domicilios).
  • Historial de asistencia a eventos.
  • Registros de donaciones (fechas, cantidades, donantes).
  • Información biográfica y de contacto vinculada a campañas de recaudación de fondos, exalumnos, donantes, familiares de estudiantes, personal o ex-personal.

Harvard ha aclarado que no hay evidencia de que se hayan visto comprometidos datos como números de Seguro Social, contraseñas, tarjetas de pago o cuentas bancarias.

¿Quiénes podrían estar afectados?

La información expuesta podría pertenecer a distintos colectivos vinculados a la universidad, entre ellos:

  • Exalumnos (alumni) de Harvard.
  • Donantes y sus familiares o parejas.
  • Padres de estudiantes actuales o antiguos.
  • Algunos estudiantes actuales.
  • Miembros del personal docente o administrativo.
  • Familiares de personal vinculado a la universidad.

Dado el volumen de exalumnos, donantes y personas vinculadas a Harvard, el impacto potencial es significativo.

Un ataque de ingeniería social: el vishing como método privilegiado

Este incidente en Harvard resalta la eficacia del método de vishing: llamadas telefónicas fraudulentas que engañan al personal haciéndose pasar por interlocutores legítimos, con la finalidad de obtener credenciales o autorización para ingresar a sistemas internos.

Más allá de las vulnerabilidades técnicas, el eslabón humano —el personal— sigue siendo uno de los puntos más débiles en materia de seguridad. En entornos con información sensible (como universidades con grandes bases de datos de exalumnos y donantes), este tipo de ataques puede tener consecuencias graves.

Las instituciones educativas en la mira

La brecha en Harvard no ocurre de forma aislada. En los últimos meses, diversas universidades de prestigio han informado incidentes similares que comprometen datos de exalumnos, donantes, estudiantes o personal.

Para los ciberdelincuentes, estos centros representan objetivos atractivos: grandes volúmenes de datos personales y de contacto, múltiples perfiles (alumnos, donantes, familias, personal), y estructuras con procesos complejos de gestión de información.

Qué recomendamos desde Apolo Cybersecurity

Para instituciones académicas —y en general organizaciones con datos sensibles y múltiples perfiles de relación— sugerimos implementar las siguientes medidas:

  • Formación y concienciación ante ingeniería social, especialmente para personal con acceso a sistemas críticos: reconocer tácticas de vishing, verificar siempre la identidad del interlocutor, protocolos de autorización.
  • Políticas de “least privilege” (mínimos privilegios): conceder acceso solo a quienes lo necesitan, y con control estricto.
  • Autenticación reforzada y verificación externa: uso de multi-factor, verificación independiente de solicitudes de acceso críticas, doble comprobación telefónica o presencial.
  • Monitorización activa de accesos y logs: para detectar comportamientos inusuales rápidamente.
  • Planes de respuesta a incidentes claros: definir qué hacer en caso de compromiso, notificación, contención, recuperación.
  • Segmentación de sistemas sensibles: aislar bases de datos con información crítica de otros sistemas menos sensibles, para limitar el alcance en caso de brecha.

Las llamadas no derriban defensas técnicas, pero sí las humanas: protege tu organización del vishing y phishing

El ataque por vishing contra Harvard evidencia que no hay organización invulnerable si se subestima la dimensión humana de la seguridad. Para instituciones con datos sensibles y relaciones complejas —como universidades, fundaciones, organizaciones con donantes—, la ingeniería social es un riesgo real que exige protección integral.

En Apolo Cybersecurity, estamos preparados para ayudarte a auditar tus sistemas, formar a tu equipo, implementar controles robustos y diseñar una estrategia de defensa ante amenazas tanto técnicas como humanas.

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