
Un ciberataque global ha afectado a más de 600 dispositivos FortiGate a través de una explotación de vulnerabilidades críticas, utilizando herramientas de inteligencia artificial avanzadas como DeepSeek y Claude. Este ataque subraya la creciente amenaza de actores cibernéticos que se benefician de la automatización de los ataques, lo que amplía el alcance y la efectividad de las campañas maliciosas.
En febrero de 2026, se descubrió que un grupo de ciberdelincuentes utilizó DeepSeek y Claude, herramientas basadas en inteligencia artificial, para llevar a cabo un ataque a gran escala contra dispositivos FortiGate. Los atacantes aprovecharon configuraciones de puertos mal protegidos y vulnerabilidades conocidas, permitiendo el acceso a más de 600 dispositivos distribuidos a nivel global.
El objetivo principal fue obtener acceso remoto a redes corporativas y gubernamentales a través de la explotación de la vulnerabilidad CVE-2019-6693. Esto permitió a los atacantes obtener credenciales de VPN, configuraciones de red y otro tipo de datos sensibles, comprometiendo la integridad y confidencialidad de la información.
Lo que diferencia este ataque de otros similares es la integración de DeepSeek y Claude, herramientas de IA que fueron utilizadas para detectar rápidamente las vulnerabilidades y lanzar el ataque de manera automatizada. Gracias a estas herramientas, los atacantes fueron capaces de operar a una escala mucho mayor, sin necesidad de intervención manual, lo que incrementó la velocidad y efectividad de la operación.
Estas herramientas de IA no solo permitieron la identificación y explotación de fallos en los dispositivos FortiGate, sino que también fueron utilizadas para el seguimiento y control de los ataques, maximizando los beneficios para los atacantes. La capacidad de automatizar estos procesos con IA resalta un cambio en la naturaleza de los ciberataques, donde el uso de tecnología avanzada facilita la ejecución masiva de brechas de seguridad.
Los dispositivos FortiGate, que son utilizados por una variedad de empresas y organismos gubernamentales, forman parte de la infraestructura crítica en sectores clave como telecomunicaciones, medios de comunicación y servicios públicos. El ataque no solo ha afectado a empresas del sector privado, sino también a instituciones gubernamentales, exponiendo información sensible y comprometiendo sistemas esenciales.
Aunque no se ha confirmado un daño irreparable en todos los casos, el riesgo de que los atacantes hayan instalado puertas traseras o extraído más información durante el ataque es elevado. Esto pone en evidencia la necesidad urgente de mejorar las medidas de seguridad para proteger estos sistemas.
Ante este tipo de ciberataques, desde Apolo Cybersecurity recomendamos seguir las mejores prácticas de seguridad para proteger las infraestructuras críticas. Algunas de las medidas que deberían adoptarse de inmediato incluyen:
Este ciberataque demuestra la creciente sofisticación de los actores cibernéticos y el papel clave de la inteligencia artificial en la modernización de las campañas de cibercriminalidad. DeepSeek y Claude son solo ejemplos de cómo los ciberdelincuentes están aprovechando las tecnologías más avanzadas para llevar a cabo ataques más rápidos, efectivos y a gran escala.
Desde Apolo Cybersecurity, continuamos comprometidos en ofrecer soluciones avanzadas para la protección contra estas amenazas emergentes, asegurando que nuestros clientes estén siempre preparados frente a los riesgos cibernéticos más sofisticados.
